Retos formulados con precisión
Antes de abrir una convocatoria, trabajamos con tu equipo para separar el síntoma del problema. Definimos el usuario afectado, el proceso involucrado, las restricciones reales y las señales que indicarían un avance. Un reto ambiguo atrae respuestas genéricas; un reto bien delimitado permite comparar propuestas y aprender de ellas.
También acordamos qué no se va a resolver en esta etapa. Esa delimitación protege al equipo, ordena la conversación con terceros y evita que el piloto se convierta en un proyecto sin fronteras.
Entregable: ficha de reto, mapa de actores y criterios de evaluación.